jueves, 24 de septiembre de 2015

Look at us now.

Yo pensé que iba a ser quien te hiciera sonreír a primera hora de la mañana. Quien acaparará tus gemidos y que sería mi nombre el nombre que tus labios susurrarían cuando llegarás a la cima.
Yo pensé que iba a ser mi amor el que te cobijara en las noches, mi alma la que te complementará y mis suspiros tu respiración.
Yo pensé que mis brazos serían tu soporte, mi mirada tu paisaje y mis pechos tu almohada.
Soñaba con ser la madre de nuestros hermosos hijos, llamarlos de forma loca y feliz, como nosotros, hacerlos creyentes fervientes del amor y la esperanza, edificar fe en sus almas y sonrisas en sus rostros.
Soñaba ser la sonrisa de tu boca y el llanto de tu felicidad.
Pero miranos aquí, miranos ahora.
Todo lo que yo había fantaseado estaba tan mal.
Porque mientras en mis manos construía castillos de arena con muñequitos de papel.
Tú enterrabas tu carne y tu piel en otro cuerpo, mientras tu alma era consumida por el fuego y alguien más, te destrozaba el corazón.

lunes, 21 de septiembre de 2015

Levantate.

Es duro.
Es duro ver mi vida desangrarse lentamente, es duro ver como entregamos aquello que debería ser nuestro, a unas cuantas manos, llenas de avaricias y vacías de consciencia.
Es complejo ver que se abandona lo que se debería defender.
Es difícil atravesar aquellas puertas, tan vacías ahora, tan tranquilas, y al mismo tiempo en conflicto.
Más que ver, observar. Más que sentir, reflexionar.
La muerte te eriza los vellos de la piel y un llanto nuevo se extingue en los ecos de las blancas paredes, algo descarachadas, pero sin duda, cruelmente abandonadas, por un pueblo ciego alimentado por pan y circo, unos políticos de buena labia y de mal hacer y unos medios de comunicación engañosos e hilarantes, que muestran muerte en Siria, y no muerte en nuestras calles.
Éste es el último latido, el último suspiro, el alarido final.
Me indigna la indignación de unos cuantos que cuando van a sus EPS y esperan tres horas por un servicio, discuten entre dientes, pero no se indignan por el abandono del patrimonio de un pueblo, de la salud de un país.
Me irrita la irritación de unos cuantos, que cuando ven al pueblo marchando, los tildan de forma grosera y despectiva.
Esta no es lucha de unos cuantos.
Esta es la lucha de un pueblo entero.
No permitamos que aquellos de bolsillos llenos, nos rompan en pedazos a nosotros, quienes somos los verdaderos gobernantes, los de real poder.
No permitamos que los que nosotros colocamos allá arriba, ahora nos pisoteen.
Si los de abajo se mueven, los de arriba se caen.
Seamos honestos con nosotros mismos, seamos solidarios, seamos reales.
Levantemonos ante las injusticias, y en voz vibrante, declaremos las verdades.
Este es nuestro hospital. Es nuestro templo.
ÉSTA ES NUESTRA SALUD.
Alza tu voz. Alza tus manos. Grita. Aulla. Reclama. Exige.