Ilógicamente le quería, aunque no debería quererle. A qué chica en sus cinco sentidos le parecería que es correcto amar un corazón ajeno? A mí. Solo a mí se me ocurría amar inconsolablemente un corazón tan maleable, que tenía dueña diferente cada mes, cada trimestre. Solo yo podría enamorarme de un par de ojos oscuros, profundos como la noche amante, que eran de todas y de ninguna. Solo está desdichada alma, de voluntad fugaz y fuerza indomable, se podría enamorar del único chico en el mundo que siempre la tendría encasillada como la cenicienta antes del baile, y no como la princesa en la que se convirtió después.
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