Se sienta lejos, pero no tan lejos como para no permitirse observar cada detalle. Está a diagonal suyo, metros de lejanía los separan pero ella puede escuchar en su mente su voz en un susurro, cantando para él mismo mientras sus dedos rasgan suavemente a su inseparable compañera, su guitarra. Una sonrisa se le pega al rostro a él tras tocar la nota final y ella sonríe de lejos, observándole, admirándole. Es tan lindo, la forma en que se concentra cuando canta y aquella pasión que desbordan sus ojos por la música. Ella está fascinada por la forma en que la música lo absorbe y lo enamora. Solo imagina lo apasionante que debe ser amar algo a tal punto. Él alza la mirada y la ve, a lo lejos, libro en su mano derecha y el cabello revoloteando por el viento. Admira su sonrisa, su valentía y su sinceridad. Le sonríe de lejos y la saluda con la mano, ella se sonroja y se esconde tras su libro, él sonríe y vuelve a su guitarra. Ella, completamente roja de la vergüenza de ser descubierta observándolo se esconde tras su hermoso escape al mundo con la sonrisa peculiar, especial y dulce de aquel cantante del que ya es fan grabada en su mente.
Este es solo un blog nacido del ojo de un huracán, del momento más grande de intensidad de una tormenta.
sábado, 28 de junio de 2014
viernes, 20 de junio de 2014
Trozo de Papel
He venido a darte éste tonto pedazo de papel, con la descripción cruel de lo que tú y yo fuimos, una sutil e inevitable perdida de mi tiempo, de mi amor, de mis besos, de mi vida. Un paso por fuego que dejo quemaduras de tercer grado en cada curva de mi boca. Un irremediable mareo, lleno de nauseas con sabor a tus besos en mi lengua. Una relación de días, de meses, de años. Un insoportable letargo, que, cuál corazón en agonía tuve que acabar por mis propios medios. Esto fue una eutanasia aprobada por todo lo que compone mi cuerpo y vida. Esto es un adiós, no un hasta luego. Esto es un hasta nunca y que en mi vida, jamas te vuelva a ver.
domingo, 15 de junio de 2014
Te amo.
Te amo. No voy a negarlo, no tiene caso negar algo que es tan notable como la forma en que camino o como respiro. Te amo. Es una certeza indomable contenida en dos palabras de cinco letras. Te amo. Con toda mi alma, con todas las fuerzas de esté poco importante ser. Te amo porque contienes mis sueños enteros. Te amo porque eres mi idealidad. Porque eres mi salud y mi enfermedad. Porque eres mi felicidad y mis lágrimas. Porque no existe cosa que no quiera darte ni dolor del cual no quiera protegerte. Yo solo te amo.
Carta de un adiós.
He estado complaciendote en cada cosa que has deseado, he sido tu apoyo y tu hombro en todo. Te he entregado cada centímetro de mi piel y cada metro de mi alma. He deseado para ti cada cosa buena y he puesto en tus manos mi corazón palpitante. Pero anunció hoy, aun con las lágrimas y el dolor que esto me produce, que dejaré de complacerte a ti para empezar a complacerme a mi, que decido arrancar de tus manos mi corazón y deshacer con láser aquella cicatriz que me habías producido para marcarme como tuya. He decidido abandonarte a pesar de que te amo porque nos estamos haciendo daño. No soporto ser la causa de mi desdicha, así que al aceptar que te amo, debo aceptar que es solo un problema para ambos. Algún día espero poder volver a verte y abrazarte, decirte que todo estuvo bien y que podemos ser amigos sin herirnos tanto. Te deseo la más grande de las dichas. Adiós, mi complicado y dulce dolor de cabeza.
sábado, 14 de junio de 2014
Vos.
Yo creía de todo corazón que tus aspiraciones personales eran más que esto. De verdad, de todas las chicas que se te han presentado en la vida, la elegiste a ella? Consideraba tus gustos un poco más al alcance de lo que tú eres, aunque no me refiero a lo físico, y no está de más decir que sí por eso fuera tu elección no sería tan errada, al fin y al cabo tú tampoco eres una belleza. No, me refiero a tu espíritu, a tu constante felicidad, a tu espontaneidad, a tu honestidad, tan diferente de ella como un yogur y una coca-cola de dieta, tan opuestos como un arequipe y el picante mexicano. Así, incompatibles, inimaginables juntos. Cómo la soportas? Qué sientes cuando la besas? Está tan agría y es tan insípida como parece ser? Y tú... qué tan imbécil hay que ser para dejar que alguien tan falto de vida te chupe la tuya? Yo, que te tenía en un concepto más alto, ahora no admitiría frente a nadie que me gustas. No estoy dispuesta a reciclar las sobras, así que espero que su insipidez sea suficiente para absorber tu alma, para que nunca, al dar la espalda, te des cuenta que has dejado de comer pollo, para comer mierda.
Lo extraño.
Extraño el calor de su cuerpo cuando, en las noches frías me abrazaba durante horas, sin dejar de darme besitos esporádicos que estremecían cada centímetro de mi piel. Extraño sus dedos, entrelazados con los míos, el encaje perfecto, el agarre fuerte y posesivo. Extraño lo compulsivo que podía llegar a ser, sus sorpresas poco preparadas pero que contenían todo su amor. Extraño aquellos poemas de Benedetti susurrados en mi oído después de que me hacía el amor. Lo extraño terriblemente, en cada cosa que lo hacía ser él. Lo extraño y es todo lo que sé.
Notificación de olvido.
Necesito ponerte al tanto de lo sucedido hace pocos días, de mi irremediable olvido hacia ti. Acepto que fui irracional durante muchísimo tiempo, que no comprendí el porque te detestaba con tanto fervor, pero quizá fue que tú eras un imbécil y yo creía que eras más que el patético prototipo promiscuo de hombre que en verdad eres. Pero, hace un par de días, al cruzar la calle y verte no sentí nada. Absolutamente nada, ni el odio ardiendome en las venas, ni el amor moviéndome el pecho. Nada. Quiero notificarte que te he olvidado y que no es una advertencia, es una simple información. Que te supere y que felizmente, me encuentro en paz con quien soy.
Dieta diaria
No hay nada como desayunar una buena ración de besos suyos, recibir al mediodía un par de abrazos, un cuarto de caricias, y en la noche no medir, ni en calorías ni en gramos, no limitarnos con nada y satisfacer completamente la extraña hambre que consume nuestros cuerpos.
Claro que te quiero
Te quiero, joder, claro que te quiero. No es demasiado obvio? Mi sonrisa boba cuando me miras, la risa nerviosa cuando me besas en la mejilla, peligrosamente cerca de la comisura de la boca. La forma en que me adapto perfectamente al lugar que hay entre tu pecho y tus brazos cuando me abrazas. CLARO QUE TE QUIERO, IMBÉCIL. Estás tan ciego, tan nublado. SÍ, TE QUIERO y aborrezco el quererte.
Lo jodes
Destruyes sonrisas cuando la ves a ella como solías mirarme a mi. Rompes esperanzas de un algo cuando tus brazos la toman y la envuelven con la misma fuerza y delicadeza que me abrazabas a mi. Lo jodes todo cuando la besas, me irracionalizas el mundo cuando le susurras te quiero con el mismo tono de voz que me lo decías a mi. Te aborrezco, más de lo que la detesto a ella, porque fue tu elección sustituir mis caricias, mis besos y mis versos por ella.
Verte, abrazarte.
Verte es morir lentamente, es un suicidio leve y un sometimiento al dolor abrazarte cuando el olor de tu pecho tiene el aroma de ella. Detestable, doloroso que aquel lugar, que era mi lugar favorito, se haya corrompido con su indeseable presencia. Con su hedor. Es odioso ahora abrazarte, pensando que aquel tesoro que escondias en tu pecho le pertenece a otra.
martes, 10 de junio de 2014
Sobras.
Estás con ella, tú, de nuevo, conformandote con las sobras de otro amor. Fui tu más grande logro, no? Por lo que veo, estás dejando de aspirar a lo que realmente deseas. Mirala a ella, cuántas veces haz comparado mis caricias con las suyas? Cuántas veces has deseado tenerme de nuevo en tus brazos? Reconozcamoslo, así como a mi me tiemblan las piernas cuando me abrazas al verme, a ti te tiemblan los labios de las ganas irremediables de besarme.
domingo, 1 de junio de 2014
Él.
Necesitaba verlo, era más que eso, lo anhelaba con todas mis fuerzas, con toda mi alma. Quería verlo, quería estar junto a él y dejar que me envolviera entre sus brazos, quería estar tan cerca de su pecho que pudiera escuchar los latidos de su corazón. Necesitaba estar junto a él y que me abrazará, que me diera entrada libre a mi lugar favorito en el mundo, a ese pequeño lugar que mi alma reclamaba como propio y que me inspiraba para las más dulces poesías. Le quería, con todo lo que era. Incluso con aquella actitud de conquistador, me hacía reír con sus muecas sin sentido. Yo deseaba estar junto a él y que me abrazará porque comprendía que no existía nadie en el mundo que al abrazarme creará tal nivel de perfección. Yo necesitaba verlo y estar junto a él, esa era mi más plena y completa seguridad.
Mis sonrisas.
Mis sonrisas se debían a el. A sus abrazos cuando, al final del día llegaba a casa y me sostenía entre sus brazos cual si fuera su vida. A sus besos, que eran el descanso de mi alma en las mañanas, en las noches, en las tardes, a cada segundo. A sus sorpresas, a que podía hacerme el día con tan solo una rosa. Sonreía por él, por toda su esencia y su particular manera de enamorarme, se debían a él y a sus conquistas en detalles pequeños, casi mínimos. Mis sonrisas se debían a sus sonrisas y al amor que solía profesarme con las miradas más intimas. Yo y todo lo que era se derivaba de él y de la dulzura inminente de la cuál solo un loco enamorado era capaz.